
Hace algún tiempo (unos cuantos días), leí algo de una de las pocas personas por las que últimamente estaba empezando a sentir admiración. Estoy hablando de un post, cuyo autor/a calaba en el alma de todos sus lectores con sus curiosos resúmenes de libros, y sus inteligentes artículos sobre los más variopintos temas.
En cada una de sus palabras posteadas con escrupuloso cuidado pude ver cómo con unas pocas líneas, pueden transmitirse tan profundos sentimientos e ideas, que pueden llegar a generar en tremendísimos e infinitos temas de conversación de lo más interesantes.
Con pocas personas he podido compartir a lo largo de mi vida esas conversaciones, y ésta es una de esas personas, que a pesar de que nunca hemos mantenido un debate sobre ningún tema, dadas las circunstancias, compartía con todos sus lectures sus infinitas ganas de expresar sus pensamientos y sensaciones más íntimas, mediante una o dos líneas.
Ésta admiración casi platónica en un pasado, quiero hacerla patente ahora. El post tiene como objetivo, pues, el captar la atención de todas aquellas personas que me leen, bien de forma accidental o a conciencia, para promover ese tipo de modos de expresión, y de rechazar toda una serie de manifestaciones intelectivas de índole falsante...
Aunque al fin y al cabo, supongo que será cuestión de gustos, y es por ello por lo que me reafirmo en el post...
Un abrazo filosófico a todos...




